*Nota: Cualquier parecido con la realidad es solo una coincidencia.
Te conozco desde que tenía catorce años. Si, exactamente desde los 14. Y desde entonces sentí algo por ti sin tu saberlo, frecuentaba tu lugar de trabajo, usaba mi mejor ropa, tacones y hasta maquillaje para lucir mejor ante ti. Recuerdo que mi papá se extrañaba de verme así a esa edad, pensaría que eran cosas de una adolescente que quiere ser mujer prematuramente, pero tu solo me saludabas con un cariño sano, lejos de toda intención que no fuese solo amistad.
Así pasaron los años, y mi amor por ti intacto. Me daba miedo verte a los ojos ¿recuerdas?... Cuando me pediste que te hablara mirándote a los ojos? - Simplemente no podía hacerlo, me faltaba demasiado por aprender. Tú me dijiste que sentías algo por mi pero no quisiste defraudar a mi familia, porque simplemente estabas acostumbrado a tu libertad y que yo valía demasiado la pena como para hacerme sufrir sin necesidad. ¿Serían solo palabras para hacerme sentir mejor? Tú viste a través de mis ojos, y sacaste tus conclusiones, nunca pude decirte lo que sentía por ti. Bien que se dice que los ojos son el espejo del alma.
Y mordía la almohada cuando intentaba dormir y solo me nacía llorar... Y traté de conocer tus pensamientos, pero solo me dejé llevar por tus acciones que no me decían mucho. Y así paso el tiempo, y así paso... En vano.
Conociste nuevas amistades, yo fui creciendo y aprendiendo de otras personas, intentando y mal usando "oportunidades" y aún así tú no salías de mi mente, de mis ilusiones, de mis sueños, de mis planes de futuro. Aún más cuando dejamos de vernos definitivamente.
Supe que te casaste, con esa mujer con quien te vi bajándote del auto. No te impresiones, se mas de ti de lo que tal vez quisiera. ¿Por qué tomaste decisiones tan apresuradas? ¿Serás feliz? Supongo que sí porque esa unión ya un fruto hermoso dio. Me alegro por ti si estás feliz, pero ya hubiese querido yo ser la otra mitad de esa felicidad que tu tienes y que yo algún día aspiré compartir contigo.
Pasaron ocho años, no fueron tres, ni cuatro... sino 8 años, engavetando vacíos suspiros que se ahogan en el vapor de la oscuridad. Abrazados de resignación. Ya no soy la misma niña que una vez no pudo mirarte a los ojos, he pasado por tantas cosas que quisiera tal vez contarte si tuviésemos una pequeña oportunidad, o pensándolo mejor de tener una oportunidad solo te abrazaría, te besaría y dejara que mis ojos hablaran por mi, como una vez contigo ya lo hicieron, sin necesidad de que respondas algo solo por hacerme sentir mejor.
Te vi... hoy te vi nuevamente después de muchos años, cuando pensaba que esas sandeces de las mariposas en el estómago eran solo cursilerías de niños, cuando mi felicidad se encuentra tan lejana, cuando la realidad me aturde, me ensordece y me ciega.
No pude hacer más que acercarme a ti, y dude en hacerlo pues hasta llegué a pensar que era un espejismo. Hay que ver que la vida es bien extraña... Me abrazaste y vi tus mejillas sonrojarse, vi tus ojos brillar y tu sonrisa resplandecer, Casi pude mantenerme en pie.
Me hablaste con la misma dulzura de siempre, vaya que no has cambiado nada. Absolutamente nada, eres el mismo ser ordinariamente complejo de siempre, lleno de extrañas cualidades, esas que muchos dicen que solo yo veo. Me sorprendí sobremanera cuando me dijiste que estabas al tanto de muchas cosas que habían acontecido en mi vida y que hasta con frecuencia preguntas a las personas por mí. ¿Será que alguna vez dedicas tiempo a pensar en mí? ¿Por qué me miraste de esa manera? ¿Por qué no querías alejarte cuando debimos despedirnos? ¿Por qué me pareció estar que nos encontrábamos en un universo paralelo solo de nosotros dos? ¿Por qué sentí la necesidad de abrazarte y no alejarme de tu lado? ¿Muchas preguntas no? Y solo son pocas para todo lo que se pregunta mi corazón... Necesitando tantas respuestas desde hace años, y que solo se quedaron retumbando y oxidándose en el alma. Ya no me dio miedo mirarte a los ojos, ni de sonreírte. Si supieras todo lo que he cambiado... Ya no soy la misma de hace 8 años, pero aún trato de conocer tus pensamientos, aún tiemblan mis manos intentando tocarte, aún mi corazón se pregunta que pudo suceder... Ya que tuvo que renunciar a seguirte queriendo.
Canción del día: Aerosmith - Hole in my soul.
Thursday, June 09, 2005
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

1 comment:
Es triste que hayas tenido que pasar por esto, pero tómalo como una experiencia y sigue adelante. Si las cosas no se dieron con él, es porque él no era para ti y no iban a ser felices juntos... Ánimo, que ya llegara la persona indicada, aún si a veces pareciera no existir.
Un abrazo!
Post a Comment