- ¡Antes de que mi cabeza explote! -
A veces ni nosotros mismos nos entendemos, no sabemos que rumbo tomar en nuestra vida, y de hecho, si tomamos un rumbo, no sabemos si este es el que realmente queremos… muchos de nuestros actos se basan de impulsos donde nunca medimos sus consecuencias y muchas veces cuando nos damos cuenta realmente ya es muy tarde. Eso ocurre muchas veces, en la mayoría de las personas y uno se pregunta ¿qué hago con mi vida?...
Muchas de nuestras decisiones las tomamos porque es lo que nuestros padres quieren, o para lograr aceptación de los demás, pero ¿que es lo que realmente uno quiere?, ¿te sientes bien haciendo lo que haces?... o quisieras salir corriendo y estar en otro lugar completamente distinto?... a veces la realidad es tan extraña que solo nos damos cuenta cuando queremos analizar a profundidad la situación, y tanto es que preferimos dejarla que siga llevando el mismo cauce porque es lo mas cómodo para todo.
Pasan los años y cuando realmente esta todo perdido dices… si hubiese hecho esto, o si hubiese hecho lo otro. La vida esta llena de oportunidades, de señales que se nos ponen en el camino, pero muchas veces no nos damos cuenta de eso, solo vivimos el día a día, tal vez aprendemos algo de lo que nos sucede y ya, pero lo frecuente es que no nos ponemos a analizar detalladamente lo que somos capaces de hacer y hasta donde queremos llegar.
Eso me sucede a mí en este momento, pienso y digo… ¿Qué puedo hacer? ¿Qué soy capaz de hacer realmente y hasta donde puedo llegar por lo que quiero? Pero de pronto uno se encuentra tan desubicado en la vida que ni eso sabe… ni lo que uno quiere.
Entonces… ¿Es un problema muy grave el que estoy llevando a cuestas?, es un peso que cada día se hace mas grande, es como esa cruz que uno lleva y que a veces no te deja vivir como se desea, son esas ganas de hacer borrón y cuenta nueva de todo y empezar de cero, donde nadie influya sobre tus decisiones.
Pero pasan los días y todo es exactamente lo mismo, la misma monotonía aborrecible y odiosa, llena de la misma gente, de los mismos adornos y acontecimientos, donde todo parece estar en su lugar menos uno, se que son muchas preguntas pero… ¿Dónde debo estar yo realmente? Si todo es como un juego de ajedrez siento que no encajo en ninguna parte. De allí parte mi gran preocupación, preocupación que a mas nadie aqueja, solo a mi misma, que me hace dudar de las cosas, de mis próximas decisiones, de mi destino y todo…
Se que esto mismo lo llevaré en mi cabeza, en el alma misma hasta que consiga una respuesta al menos, algo que me haga cambiar lo que pienso y lo que necesito para salir adelante, un impulso o la misma motivación, ya que las decisiones que tomamos hoy son las consecuencias que afrontaremos mañana, y no vale borrar y rescribir muchas veces porque el cuaderno de nuestra vida se desgasta rápido, tanto que muchas veces ni nos damos cuenta…
Solo se algo… y es que nunca hay que perder la esperanza.
Muchas de nuestras decisiones las tomamos porque es lo que nuestros padres quieren, o para lograr aceptación de los demás, pero ¿que es lo que realmente uno quiere?, ¿te sientes bien haciendo lo que haces?... o quisieras salir corriendo y estar en otro lugar completamente distinto?... a veces la realidad es tan extraña que solo nos damos cuenta cuando queremos analizar a profundidad la situación, y tanto es que preferimos dejarla que siga llevando el mismo cauce porque es lo mas cómodo para todo.
Pasan los años y cuando realmente esta todo perdido dices… si hubiese hecho esto, o si hubiese hecho lo otro. La vida esta llena de oportunidades, de señales que se nos ponen en el camino, pero muchas veces no nos damos cuenta de eso, solo vivimos el día a día, tal vez aprendemos algo de lo que nos sucede y ya, pero lo frecuente es que no nos ponemos a analizar detalladamente lo que somos capaces de hacer y hasta donde queremos llegar.
Eso me sucede a mí en este momento, pienso y digo… ¿Qué puedo hacer? ¿Qué soy capaz de hacer realmente y hasta donde puedo llegar por lo que quiero? Pero de pronto uno se encuentra tan desubicado en la vida que ni eso sabe… ni lo que uno quiere.
Entonces… ¿Es un problema muy grave el que estoy llevando a cuestas?, es un peso que cada día se hace mas grande, es como esa cruz que uno lleva y que a veces no te deja vivir como se desea, son esas ganas de hacer borrón y cuenta nueva de todo y empezar de cero, donde nadie influya sobre tus decisiones.
Pero pasan los días y todo es exactamente lo mismo, la misma monotonía aborrecible y odiosa, llena de la misma gente, de los mismos adornos y acontecimientos, donde todo parece estar en su lugar menos uno, se que son muchas preguntas pero… ¿Dónde debo estar yo realmente? Si todo es como un juego de ajedrez siento que no encajo en ninguna parte. De allí parte mi gran preocupación, preocupación que a mas nadie aqueja, solo a mi misma, que me hace dudar de las cosas, de mis próximas decisiones, de mi destino y todo…
Se que esto mismo lo llevaré en mi cabeza, en el alma misma hasta que consiga una respuesta al menos, algo que me haga cambiar lo que pienso y lo que necesito para salir adelante, un impulso o la misma motivación, ya que las decisiones que tomamos hoy son las consecuencias que afrontaremos mañana, y no vale borrar y rescribir muchas veces porque el cuaderno de nuestra vida se desgasta rápido, tanto que muchas veces ni nos damos cuenta…
Solo se algo… y es que nunca hay que perder la esperanza.
Yo. La persona comúnmente extraña…
p.d: Aquí de nuevo mi lindo empresario!

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